Diario de una petición - Día 1
Me cansé hace mucho, pero el impulso de acabar con esto solo hasta ahorita lo estoy recargando. Es una petición bastante simple: Dios tiene que elegir entre dejar que los "hijos" suyos y los que no lo son paguen por sus acciones, o simplemente seguir protegiendo a sus preferidos.
Por eso reactivé este espacio, pero a manera de bitácora para saber si Dios y la justicia existen, y si existen si están a mi favor, o en mi contra.
Lo primero que tengo que hacer es la comisaría. Pero si no veo avance de justicia, tendré que empujar todo lo que detuve para que de nuevo, Dios por fin muestre su elección. Todos estos días me he quejado de estar en un limbo sobre lo que debo hacer, pero no creo que lo que pasó hoy sea una coincidencia, ni lo que he vivido todo este tiempo. Por eso, yo necesito ver:
1. Que el que ha humillado, insultado, escupido para arriba, mantenido orgullo y prepotencia, sea castigado con lo mismo que criticaba: escasez de dinero, escarnio público, y humillación completa. De lo contrario, cárcel o perder todo lo que se jacta de tener.
2. Que llegue el ingreso que me permita ser libre de estas ratas mentirosas que usan a Dios, a las personas, y su situción económica. De tal forma que ya me pueda ir de aqui en paz a vivir bien y sin necesidades con las personas que sí importan en mi vida, y que nunca más me toque depender de esas ratas.
3. Que logre callar públicamente al demonio que me ha rondado por tantos años, con una contundente muestra de protección y liberación de estas ataduras tanto físicas, como mentales, como espirituales, como emocionales.
Creo que si no logro ver esto, desde hoy, sucediendo a mi favor, entenderé que no hay otro modo sino defenderme a las malas contra estas ratas desgraciadas. Porque si no hay Dios, o no está conmigo, no veo razón para esperar o confiar en algo que nunca tendré. Y no tiene sentido querer un cielo de un Dios tan mierda que permita tales cosas después de tantos años.
Comentarios
Publicar un comentario